La historia del barrio marplatense que se construyó alrededor de un lago El antes y el después de Bosque Alegre.

28/06/2020

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La historia del barrio marplatense que se construyó alrededor de un lago El antes y el después de Bosque Alegre.

El antes y el después de Bosque Alegre. El barrio comenzó a gestarse en la década del 40 y tuvo el atractivo de contar con un lago para navegar, pescar y observar una diversa fauna, hasta que por falta de mantenimiento debió ser rellenado.

s una tarde agradable en la primavera marplatense, en el año 1962, y una familia decide pasar el rato en el lago. Algunos vecinos navegan en los botes y otros niños bailan en la orilla, mientras los más grandes miran desde los bancos apostados bajo los sauces. La alegría y la paz en el interior de un barrio.

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El barrio Bosque Alegre siempre se ha caracterizado por su innovación en el urbanismo marplatense, ya que se construyó alrededor de un lago artificial. Las calles sinuosas y circulares rodeaban el manto de agua. Con el correr de los años, se convirtió en un foco infeccioso y debió ser rellenado. Finalmente, se emplazó en el lugar la "Plaza del Lago".

La zona comenzó a idearse en 1943, bajo el nombre de Barrio Parque Cincuentenario. Es delimitado por las calles Juan B. Justo hasta 12 de octubre y Polonia hasta Heguilor.

La mayoría de las calles, principalmente las cercanas a la Plaza del Lago, tienen nombre de árboles: Los Olmos, Los Robles, Los Ombúes,  Los Eucaliptos, Los Nogales, Los Álamos, Los Caldenes, Los Cipreses, Los Sauces, Los Algarrobos, Los Pinos, Los Cedros, Las Casuarinas y Los Aromos).

Desde siempre se caracterizó al barrio por sus chalets y mucha vegetación. Un barrio-bosque, el "primero de su género" según sus primeros habitantes, que fueron los mismos que impulsaron la obra en el lago.

Sin embargo, ya nada queda de ese curso de agua navegable, y menos de los patos y cisnes que lo pululaban. Poco a poco comenzó el declive por falta de mantenimiento. El agua comenzó a llegar de cauces no previstos y comenzó a estancarse en el lugar. Corría el año 1972 y no hubo otra opción más que rellenarlo.

Pero la tristeza y la nostalgia que generó la desaparición del lago fue cubierta por una plaza. El puente ahora es una calle y los juegos se alzan en el lugar donde los jóvenes navegaban. Sin embargo, la esencia no se pierde: Bosque Alegre continúa ofreciendo un paseo y un lugar para disfrutar en familia.

 

 

Por Manuel Straccia

DIARIO EL MARPLATENSE